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NOM-002-STPS: Qué Exige a Tu Centro de Trabajo

Clasificación de riesgo de incendio, cuántos extintores por metro cuadrado, brigadas y simulacros: lo que la NOM-002-STPS pide a tu empresa.

NOM-002-STPS: Qué Exige a Tu Centro de Trabajo

La NOM-002-STPS-2010 no distingue entre una oficina de diez personas y una planta industrial: aplica en todo el territorio nacional y en todos los centros de trabajo. Lo que cambia es cuánto te exige, y eso depende de una clasificación que casi nadie hace bien.

Dos clases de riesgo, no cinco

La norma se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 9 de diciembre de 2010 y entró en vigor el 9 de junio de 2011. Su segundo periodo quinquenal concluyó el 8 de agosto de 2021 y fue ratificada en los mismos términos, así que sigue vigente tal cual.

Aquí está el punto que más confusión genera: para clasificar el riesgo de incendio, la NOM-002-STPS solo prevé dos clases: ordinario y alto. No hay “bajo”, no hay “medio”. Si un proveedor te habla de riesgo bajo o moderado, está usando vocabulario de otra norma.

Todo lo demás se desprende de esa clasificación. Los centros de trabajo con riesgo ordinario deben contar con medios de detección y equipos contra incendio. Los de riesgo alto deben tener, además, sistemas fijos de protección contra incendio y alarmas de incendio. En ambos casos, acordes con la clase de fuego que pueda presentarse.

Cómo se clasifica de verdad

La clasificación no es una opinión ni un trámite: es un estudio con datos concretos. Debe incluir la descripción del proceso productivo y materiales, el número de trabajadores por turno, el número estimado de personas externas (contratistas y visitantes), la superficie construida y el inventario máximo de materiales.

El inventario se compara contra esta tabla oficial:

ConceptoRiesgo ordinarioRiesgo alto
Superficie construida (m²)Menor de 3 000Igual o mayor de 3 000
Gases inflamables (litros)Menor de 3 000Igual o mayor de 3 000
Líquidos inflamables (litros)Menor de 1 400Igual o mayor de 1 400
Líquidos combustibles (litros)Menor de 2 000Igual o mayor de 2 000
Sólidos combustibles, incluido el mobiliario (kg)Menor de 15 000Igual o mayor de 15 000
Materiales pirofóricos y explosivos (kg)No aplicaCualquier cantidad

Dos cosas que la gente pasa por alto. La primera: los sólidos combustibles incluyen el mobiliario del centro de trabajo. Una oficina llena de escritorios, archiveros y papel acumula más kilos de los que imaginas, y ese inventario cuenta. La segunda: con materiales pirofóricos o explosivos, cualquier cantidad te clasifica como riesgo alto. No hay umbral que negociar.

La clasificación puede hacerse por todo el centro de trabajo o por áreas que lo integran —plantas, edificios o niveles—, lo cual suele ser más realista: la bodega de solventes y la recepción no tienen el mismo riesgo.

Extintores: la cuenta que sí te van a revisar

Aquí es donde la norma se vuelve aritmética simple:

  • Al menos un extintor por cada 300 m² de superficie o fracción si el riesgo es ordinario.
  • Al menos uno por cada 200 m² de superficie o fracción si el riesgo es alto.

La palabra “fracción” importa: 310 m² de riesgo ordinario no son un extintor, son dos.

Además, los extintores deben estar en lugares visibles, de fácil acceso y libres de obstáculos; colocados a una altura no mayor de 1.50 metros; protegidos de las condiciones ambientales; acordes con la clase de fuego que pueda presentarse; y ubicados con base en las distancias máximas de recorrido por clase de fuego que fija la propia norma.

Ese último punto es el que arruina las cuentas hechas con calculadora. Puedes cumplir la proporción por metro cuadrado y aun así incumplir, porque un trabajador tendría que recorrer más de la distancia permitida para alcanzar el extintor correcto para el tipo de fuego de esa área. Proveedores que hacen análisis de riesgo, como GAMA DE MÉXICO o LGA CONTRA INCENDIOS, calculan ubicación y no solo cantidad.

Lo que cambia si eres riesgo alto

Si tu clasificación sale alta, se activan obligaciones adicionales que no son menores.

Necesitas brigadas contra incendio, integradas según el número de trabajadores por turno, la asignación y rotación de personal, y los accidentes previsibles más graves que puedan ocurrir. Los brigadistas se seleccionan entre trabajadores con disposición y aptitud física y mental, y reciben equipo de protección personal según las funciones y riesgos a los que estarán expuestos.

Los simulacros pasan de al menos uno al año (riesgo ordinario) a al menos dos al año.

Y desde el 1 de enero de 2014, los centros de trabajo con riesgo de incendio alto deben contar con alguno de estos tres documentos: el acta y minuta de verificación satisfactoria que emita la STPS en el marco del Programa de Autogestión; el dictamen de cumplimiento expedido por una unidad de verificación acreditada y aprobada; o el acta circunstanciada de la autoridad local de protección civil, en el marco de los programas internos de protección civil.

Empresas que ofrecen el ciclo completo —análisis, ingeniería, instalación, capacitación de brigadas y mantenimiento—, como GRUPO MESECI, existen precisamente porque coordinar esto con cuatro proveedores distintos es donde se abren las brechas.

El croquis y el plan que casi nadie tiene

Dos obligaciones aplican a todos, sin importar la clasificación, y son las que más se omiten.

La primera: un croquis, plano o mapa general del centro de trabajo o por áreas, actualizado y colocado en los principales lugares de entrada, tránsito, reunión o puntos comunes. Debe identificar los predios colindantes, las áreas con riesgo de incendio, la ubicación de medios de detección y de equipos y sistemas contra incendio, las rutas de evacuación, la ubicación del EPP de los brigadistas y la de materiales y equipo de primeros auxilios.

La segunda: un plan de atención a emergencias de incendio, que debe contener la identificación de áreas de riesgo y rutas de evacuación, el procedimiento de alertamiento, los procedimientos para operar equipos y sistemas fijos, el procedimiento de evacuación, las responsabilidades y funciones de brigadistas, su equipo de protección personal, el plan de ayuda mutua, el procedimiento de solicitud de auxilio a cuerpos especializados, los procedimientos de retorno a la normalidad, la periodicidad de simulacros y las instrucciones para atender emergencias.

Los programas anuales

La norma exige seis programas, no uno:

  1. Revisión mensual a extintores (programa anual).
  2. Revisión y pruebas a equipos contra incendio, medios de detección y, en su caso, alarmas y sistemas fijos.
  3. Revisión a instalaciones eléctricas, con énfasis en áreas de riesgo alto.
  4. Revisión a instalaciones de gas licuado de petróleo y/o natural.
  5. Capacitación anual teórico-práctica para trabajadores y brigadistas.
  6. Planeación de los simulacros.

Y con registros: resultados de la revisión mensual a extintores, resultados de revisiones y pruebas a equipos e instalaciones, y resultados de los simulacros. Sin registros no hay forma de demostrar cumplimiento ante una inspección, aunque hayas hecho el trabajo.

Por dónde empezar

Si no tienes clasificado el riesgo, ese es el paso uno y todo lo demás depende de él: no puedes saber cuántos extintores necesitas, ni si te toca brigada, ni cuántos simulacros, hasta que sepas si eres ordinario o alto.

Varias empresas del directorio ofrecen el diagnóstico de riesgo sin costo como puerta de entrada —GAMA DE MÉXICO y LGA CONTRA INCENDIOS lo manejan así—, lo cual te permite conocer tu situación real antes de gastar en equipo. Si prefieres comparar proveedores antes de decidir, PROYECTO RED funciona como directorio verificado y no vende equipo, así que su recomendación no tiene producto detrás.

Cumplir la NOM-002-STPS no es comprar extintores. Es clasificar, documentar, instalar lo que corresponde a tu clase de fuego, capacitar y mantener el registro vivo. Los extintores son el final del proceso, no el principio.


Fuente: Guía Informativa de la NOM-002-STPS-2010, Secretaría del Trabajo y Previsión Social. Esta guía es informativa y no sustituye el texto de la Norma ni la asesoría de una unidad de inspección acreditada.